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La Santa Espina

La Santa Espina es un territorio donde la historia, en su pasar, ha dejado maravillosos vestigios: un pueblo de colonización y un imponente monasterio circundados por el monte de encinas y quejigos característico de la comarca de los Montes Torozos y una gran biodiversidad natural.

La Santa Espina es uno de los pueblos creados por el Instituto Nacional de la Colonización en la época de la posguerra, para contribuir al desarrollo agrario.

Las actuaciones se llevaron a cabo en la finca que se adquirió a los herederos de Doña Susana Montes y Bayón, viuda del marqués de Valderas y contaba con una superficie total de 3.434 hectáreas divididas en 1.600 ha de secano, 71 de regadío, 1.300 de montes, laderas y eriales.

Destaca la construcción de un sistema de riego para las tierras del valle compuesto por una presa de tierra de 60.000 m3.

Las obras comenzaron en 1955 y finalizaron es septiembre de 1957. De entre sus más de cien habitantes perviven algunos de los primeros colonos que llegaron a este lugar en busca de un futuro mejor. Éstos debían reunir unas condiciones estipuladas, solicitando la ocupación de viviendas. Junto con la vivienda se adjudicaba un lote de aproximadamente 25 ha de secano, 2 ha de regadío para 20 colonos y un huerto de 0,30 ha para cada uno de los 30 obreros, no pudiendo ser propietarios hasta pasados 20 años.

Recursos Turísticos

Monasterio

Declarado Bien de Interés Cultural desde el año 1931, lo mandó construir doña Sancha de Castilla. Esta infanta obtuvo por mediación del Rey francés, Luis el joven, una espina de la corona de nuestro Señor custodiada en el Monasterio de San Dionís, y que posteriormente regaló a este Monasterio, de ahí su nombre. La fachada de la iglesia y sus dos torres son de mediados del s. XVII, de la Escuela de Ventura Rodríguez. Ya en el interior, resaltan los dos claustros, el claustro de la hospedería y el claustro regular, ambos del s. XVII. También la sala capitular, de finales del s. XII.

Exposición de mariposas

En una de las salas del Claustro de la Hospedería del monasterio se encuentra la exposición de mariposas e insectos de los cinco continentes. El hermano Pantaleón Palacios es el encargado de guiar la visita a esta exposición permanente. En ella se muestran en torno a 3000 ejemplares, que él mismo ha ido investigando y coleccionando desde hace más de 25 años. Su colección completa alcanza más de 10.000 piezas.

Centro de interpretación de la vida Rural

El Centro de Interpretación de la Vida Rural es un recinto museístico que gestiona la Asociación Aperos de Ayer en colaboración con la Consejería de Agricultura y Ganadería de la Junta de Castilla y León, y cuyo objetivo es la preservación de la cultura y del medio rurales. Sus instalaciones se encuentran anexas al monasterio. Este recinto, de 2000 m2, es un complejo de estancias donde se recrea el ciclo de la agricultura. Las labores agrícolas según las estaciones del año y los oficios perdidos se pueden contemplar en una sala de exposición permanente. La transformación de los materiales y productos agrarios se exhiben en una serie de estancias que recrean una panadería, una fragua, una quesería, y la casa del labrador. Además, en este complejo hay un corral y el porche del acarreo.